Titulares de última hora

Con Trump o sin Trump

6 mayo, 2016
Con Trump o sin Trump
Editorial
0

El precandidato del partido Republicano de los EE.UU., Donald Trump, ante las renuncias de sus contendores y su arrolladora campaña en las primarias, se consagra prácticamente en el virtual postulante a la Casa Blanca y será quien mida fuerzas el 8 de noviembre ante el rival que le ponga delante el partido Demócrata, casi seguro Hillary Clinton.

Pues bien, pese a que lo que suceda dentro de EE.UU. suele repercutir en el escenario mundial, las cosas no deberían ser tan diferentes para el Perú gobierne un republicano o un demócrata, habida cuenta de que existen relaciones y compromisos de Estado por encima de los vericuetos internos de la política del Tío Sam. Aún más, recientemente el presidente del Consejo de Ministros del Perú, Pedro Cateriano Bellido, sostuvo una reunión con una delegación de la Cámara de Representantes, encabezada por la congresista demócrata Nancy Pelosi, y reiteró que las relaciones entre ambas naciones atraviesan por un excelente momento.

Esperamos que, tras las elecciones de noviembre en EE.UU. y la toma de mando de la primera autoridad de los Estados Unidos fijada para el 20 de noviembre de 2017, la relación bilateral siga siendo intensa y fructífera esté un republicano o un demócrata al frente del gobierno federal de la primera potencia del mundo. Este tipo de coincidencias y mejores acuerdos tiene que darse como siempre en el plano diplomático, político, comercial y económico.

Pero agregaríamos algo importante que acaso se encuentra subsumido en dichos planos aunque es menester puntualizarlo, y se trata del ámbito de la cooperación en la lucha contra las drogas y el crimen organizado. Aquí hay que dar una dura batalla porque las mafias están demasiado activas y este tema no puede ser ocasión para remilgos ni sutilezas propios de los contextos electorales que viven tanto el Perú como los EE.UU.

Esa lucha, como es sabido, tiene que darse en el plano del Legislativo, y precisamente en esta ocasión se ha dado un encuentro con representantes de la Unión, pero esa comunión de objetivos también tiene que producirse en el plano del Ejecutivo y en esto los encuentros entre el presidente Ollanta Humala y Barack Obama han ratificado la guerra contra las drogas.

En suma, el espíritu que debe animar las relaciones del Perú y los EE.UU., o de esta gran nación con cualquier otro país de América Latina es ese, el de la cooperación, la amistad, las relaciones bilaterales proactivas y sólidas, mas no debe reducirse esta conjunción de voluntades a la menuda confrontación electoral ni a las pataletas de algunos, al margen de estilos propios de los políticos en exceso mediáticos, ya que finalmente son aves pasajeras en el gran concierto de la historia y en la evolución de los Estados

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *